Antología: Foto-grafías de Agustín García Calvo

| Erosión #2 (primer semestre de 2013)

 “Quiero aclarar que tengo horror de las cuestiones personales. Primero, porque hablar de la historia y la personalidad de quien está hablando es distraer la atención respecto a las cosas siempre. Además, hay otra razón de tipo egoísta, aunque parezca paradójico, y es que uno tiene odio a las definiciones porque uno siente que la definición es la muerte; que si uno queda convertido en una figura histórica con sus determinadas características, es como si lo hubieran enterrado. Entonces uno se defiende”.

Agustín García Calvo.

Agustín García Calvo, como es de esperar, tuvo una bio-grafía, así como una thoé-grafía, mas nosotros preferimos hacer una foto-grafía de él. La diferencia es más clara a la luz del vocabulario del griego clásico, lengua agradable a los oídos y que García Calvo estudio y tradujo no sólo de un modo memorable, sino también con gran pasión y entusiasmo. La bio-grafía nos parece familiar: “bíos” no es sino la vida, los vivientes; “grafía” viene del verbo “gráphō”, el cual puede ser traducido como arañar, pintar o escribir; por lo tanto, la bio-grafía es eso: la escritura de o sobre una vida, la pintura de un viviente. La thoé-grafía es similar. En nuestros oídos es común escuchar el prefijo “zoo”, que alude al sustantivo griego “hé thōé”, que es, igualmente, la vida o, más aún, la duración de la vida. Agustín García Calvo, por ejemplo, nació el 15 de octubre de 1926 y murió el 1 de noviembre de 2012, sin embargo, su vida dura más que eso, pues ella se implica al pasado y al futuro entre sus ascendientes y descendientes familiares. Una foto-grafía, en cambio, tiene matices distintos. Podría ser una foto-grafía como lo entendemos comúnmente, a saber, la palabra “foto” que proviene del griego “tó fōs” (τό φῶς), cuya declinación en genitivo es “fotos” (τοῦ φωτός), y que podríamos traducir como “de la luz solar” o, para ser más claros, “de la luz del día”. La fotografía sería la luz escrita, plasmada en un papel. No obstante, un pequeño matiz en la letra omega (ω) nos traslada el sentido de la palabra: “foto” también podría venir del griego “ho fōs” (ὁ φώς), es decir, un cambio entre el acento circunflejo (~) y el acento agudo (´); “ho fōs” también se declina en genitivo como “fotos” (τοῦ φωτός), pero significa “hombre”, “ser humano”, “mortal”, incluso “guerrero”. Así, una fotografía no sería solo “la luz grabada en un papel”, sino también “la escritura de un hombre”.

Y más aún: la foto-grafía puede ser luz y puede ser un mortal. Tal es el caso de Agustín García Calvo: un hombre cuya lucidez se torna en luces para enfrentar de cara el estrepitoso andar del mundo. Pero García Calvo era un compañero, por lo que sus luces no nos guían. Los compañeros no van adelante, tampoco atrás. Sus luces, que son ideas, poemas, recitales, traducciones, ensayos, la voz en el megáfono, la respuesta hospitalaria, el amor sin condiciones, la voluntad del decir NO, la desobediencia, la rebeldía ácrata, no están al final del camino, sino que junto a nosotros y nosotras. Nos acompañan. Será decisión nuestra dar un vistazo.

Por eso nos hemos negado a hablar de su biografía, de definirlo (“filósofo”, “helenista”, “gramático”, “poeta”, y un largo etcétera). Ya lo señaló el mismo en algún momento: la definición es la muerte. Sabemos que su obra no ha concluido y que continúa viva. El día de su funeral, de hecho, se leyó en voz alta un poema de Antonio Machado (que hemos colocado junto a la ilustración), cuyos versos cantan: “¿Y ha de morir contigo el mundo tuyo, la vieja vida en orden tuyo y nuevo?”.

Los textos que vienen a continuación son algunas luces de un vasto campo estelar. Una pequeña antología (es decir, recolección de flores) que se torna foto-grafía. Si bien es cierto que en esta región del planeta no se difundió ampliamente la obra de Agustín García Calvo, su vitalidad aún nos permite acceder a ella, ya sean amantes de la literatura griega o personas identificadas con el pensamiento libertario. Estos escritos son recuerdo (re-cordis, volver a pasar por el corazón) y también invitación.

Quienes se interesen por conocer más de Agustín García Calvo, es recomendable que visiten el sitio web de la Editorial Lucina, editorial de la cual él participó y que tras su muerte en noviembre pasado ha realizado una completa compilación de textos, conferencias, entrevistas, audios, entre otros. El sitio es: http://www.editoriallucina.es/

Mucho más podríamos agregar, mas no somos nosotros los que debemos hablar ahora. Damos la palabra al compañero Agustín García Calvo, a quien, a pesar de no haber conocido, lo abrazamos desde el sur del mundo.

Salud, Agustín.



 

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